Alimentos para los niños en verano

El cuidado de la alimentación de los niños es de suma importancia en toda época, sobre todo también en los días más calurosos del verano o en periodo de vacaciones, en el que se sabe que es más probable que los niños pierdan el apetito, llenan su estómago solo de agua, se genera un descontrol de horarios y dan prioridad a los juegos por encima de otras necesidades físicas.

Por las altas temperaturas, es más difícil soportar estar frente al calor de los fogones de la cocina, no se apetecen comidas muy calientes ni muy elaboradas, y se tiende a descuidar un poco la alimentación, y por lo tanto también la de los niños, aunque es cierto que el verano incita a las comidas rápidas, comidas “basura”, fritos, papas, refrescos, y otros caprichos con mayor aporte calórico y a pesar de todo, se puede comer de forma muy saludable y fresca también en verano.

En verano, el agua debe ser la bebida preferida, tanto para pequeños como para grandes, debe haber una buena hidratación. Beber por lo menos unos 2 litros de agua al día los adultos, y mantener bien hidratados a los niños.

Se puede adecuar las comidas de los niños a estas nuevas apetencias y circunstancias que rodean al verano, satisfaciendo igualmente sus necesidades nutricionales. Se recomienda las 3 comidas diarias, realizar también dos comidas más ligeras, a media mañana y a media tarde. De esta manera no se variará tanto la rutina alimentaria de los niños, aunque se puede jugar con los horarios, pero sin saltar ninguna comida.

Lo más recomendable es que en verano se deba ofrecer a los niños alimentos ligeros como ensaladas de pasta, de legumbres, de patatas, de arroz o verduras, en combinación con otros alimentos nutritivos como el huevo duro, frutos secos, pollo o carne, pescado cocido, pescado en conserva, quesos, yogures, hortalizas, salsas frías, etc. Las ensaladas fuera de mitos, además de ser rápidas de preparar, pueden ser muy variadas y completas desde el punto de vista nutritivo. También las comidas a la plancha o con alto contenido de agua, son recomendables como los licuados, batidos, helados, sándwiches y fruta.

La fruta fresca y sobre todo la de temporada, es ideal porque ofrecen un gran aporte a la dieta de los pequeños, son sabrosas, nutritivas, dulces y refrescantes.

Las frutas de estación más recomendadas son:

El melón, por su gran contenido en agua, rica en potasio, y en vitaminas A, B y C. Se les puede ofrecer como botana, postre o merienda.

La sandía, está compuesta el 95% de agua, su sabor es muy agradable al paladar de los niños, y al igual que el melón se puede servir como postre, merienda o botana.

Durazno o melocotón, tiene gran contenido en agua, es dulce, pero a la vez tiene un toque de acidez, por lo tanto su sabor es diferente para los niños. Existen diferentes tipos de duraznos, los de agua y los de viña. Se requiere tener cuidado con la piel, pues en algunas ocasiones puede producir alergias, se debe pelar cuando se le ofrezca a los bebés, aunque es recomendable que se le dé solo a los bebés mayores de 9 meses.

Cerezas, son ricas en vitamina A, B y C. Su sabor es ácido y muy peculiar, apetecible para los niños, aunque, si se le ofrece a los niños pequeños, se debe deshuesar, trocearlos antes de que los coman.

De las verduras y hortalizas se pueden usar tomates, cebolla y pepino cortado de forma alargada es ideal para niños pequeños, ayuda en la dentición, pues les refresca y les calma. El tomate se puede dar al vapor, pero dejándolo enfriar, o natural, se le quita la piel si el bebé es pequeño. También el calabacín, berenjenas o calabaza acompañada de patatas: Frías o templadas, es ideal para primer plato, nutritivo y rápido de elaborar.

De los lácteos se pueden aprovechar los Yogures, natural o de sabores, como complemento de la fruta, incluso poniendo trocitos de fruta en el yogurt. Los batidos, helados y sorbetes caseros y llenos de nutrientes. Las combinaciones de frutas, leche y yogures para los helados y las de frutas y zumos para los sorbetes resultan altamente atractivas para los niños y muy nutritivas. Hacerlos en casa es muy fácil. La leche puede aumentar en los días caluroso, no solo para los lactantes, sino también para los niños más grandes, se recomienda que sea leche natural sin azúcar o cacao, para que no sean calórica pero si nutritiva.

El verano ofrece muchas posibilidades para una alimentación sana y equilibrada. Solo se necesita saber cuáles son algunas de las pautas más recomendables para que los niños gocen de una buena nutrición también en la estación estival o calurosa.

Darles de comer poquito pero a menudo. Así les costará menos terminarse lo que se les pone y seguirán distraídos jugando o realizando otra actividad sin necesidad de que se les interrumpa demasiado para que no se den cuenta de que es realmente una pausa para comer. No por ello se debe descuidar la alimentación de la familia, ya que es tan importante para la salud como el correcto descanso, el ejercicio físico, el sueño y el esparcimiento.

Al ser verano las salidas en familia son más frecuentes, se debe tener mucho cuidado con la alimentación, con los snacks y preparados, los menores de un año no deben ingerir sal, por lo tanto estos snacks no son recomendables que los consuman ellos. Asimismo se debe respetar los periodos de digestión antes del baño o un excesivo ejercicio físico bajo el sol, la ingesta de líquidos abundantes, el buen cuidado y almacenamiento de los alimentos para evitar contaminaciones y bacterias.

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